viernes, 23 de mayo de 2008

Primera reunión de Junta de la Carrera de Comunicación


Con esta primera entrega inauguramos una sección de informes sobre lo que se discute en la Junta de la Carrera de Comunicación para el más amplio conocimiento de los docentes. En la reunión que reseñamos PDU repartió su declaración al conjunto de los presentes.

El viernes 25 de abril se produjo la primera reunión del año de la Junta de la Carrera de Comunicación. El temario incluía la realización de unas jornadas académicas que se realizarían en octubre y cuya discusión quedó para encuentros posteriores en los cuales se definirán los detalles de la organización, el alcance de las jornadas y sus temáticas.

Como era previsible el tema excluyente de la reunión fue la participación de la Carrera de Comunicación y de la Facultad de Ciencias Sociales en el Observatorio de la discriminación. Acá va un breve detalle de las intervenciones y posiciones de los miembros de la Junta.

“El huevo de la serpiente” y la “obligación” de estar

La presentación del tema del “Observatorio” estuvo a cargo del Director de la Carrera Alejandro Kaufman. En su exposición Kaufman señaló y destacó que “estamos en un momento de aumento grave de la discriminación” (…), lo que a su juicio justifica y hace imprescindible la presencia de la Carrera “en un observatorio sobre la discriminación”. Más adelante, y llevando esa idea al extremo, denominó al momento actual “como uno de esos momentos que se conocen como el huevo de la serpiente” (sic).

A lo largo de sus varias intervenciones Kaufman insistió en la obligación de la Facultad de participar en lo que sería, según él, un ente que “sólo cumpliría funciones de asesoramiento” a las cuales ni la Carrera ni la Facultad pueden negarse. Para explicar esta obligatoriedad el Director de la Carrera comparó la participación en el observatorio con el asesoramiento que podría brindar la Facultad de Ingeniería ante una “rajadura en el Obelisco”. Siguiendo con las comparaciones Kaufman sostuvo que el observatorio “sería como la Cruz Roja (…) que debe cumplir con sus funciones de salvataje sin preguntarse quién es el salvado”.

Para terminar de definir su posición a favor de la presencia de la Carrera y de la Facultad en lo que indiscutiblemente es un ente gubernamental, el director de la Carrera remarcó “el avance de la derecha, de sus intenciones desestabilizadoras y de la posibilidad de la caída del gobierno nacional”. Situación que lo llevó a mostrar su defensa personal del gobierno frente a “las sombras de la maldad” o el peligro de desestabilización al sostener que “a mí no me da lo mismo que volteen a este gobierno, puede que a otros sí”.
Después fue el turno del consejero por el claustro de Profesores Rubén Levenberg, quien insistió en el supuesto del avance de una derecha política contraria al gobierno y aprovechó para criticar a las corrientes políticas de izquierda, al destacar el papel funcional que la izquierda, según él, tiene con esa derecha con una comparación poco feliz y muy imprecisa que iguala a las posiciones críticas frente a este gobierno con lo que “hizo la izquierda cuando llegó la última dictadura militar” (sic). “Esto ya lo ví… la izquierda apoyando a la dictadura que volteó a Isabelita” (sic), sostuvo Levenberg.
Por su parte, los representantes del claustro de Graduados, pertenecientes todos a la misma agrupación, destacaron en sus intervenciones la necesidad y la obligación que tendrían tanto la Carrera como la Facultad y la Universidad de participar en este tipo de organismo aún a riesgo, reconocido por ellos mismos, de ser manipulados ya que si esto ocurre “nos vamos y listo” tal como señaló Glen Polstoski en su exposición.
En cuanto a las posiciones del resto de los representantes del claustro de Profesores, Oscar Moreno sostuvo que si bien en un principio estuvo de acuerdo con el pronunciamiento del Consejo Directivo de la Facultad, que le propuso a la Presidenta de la Nación formar parte del observatorio, también reconoció que la Facultad no tuvo la inteligencia de despegarse del Gobierno y de la manipulación que éste hizo de ese pronunciamiento. Por su parte Sergio Caletti remarcó que la idea de este observatorio no es de lo más seductora y que, en todo caso, se debería “crear un observatorio propio”.

El observatorio propio y las demandas de siempre

La creación de un “observatorio propio de la Carrera fue una de las propuestas decididas en asamblea estudiantil y llevadas a las junta por los consejeros de las agrupaciones pertenecientes al Centro de Estudiantes. Los consejeros estudiantiles dieron lectura a un documento crítico sobre la presencia de la Carrera y la Facultad en el observatorio de la discriminación por su “carácter gubernamental” y destacaron la necesidad de discutir y reclamar por las demandas, ya clásicas, de solución a las terribles condiciones de cursada, el edificio único, el ahogo presupuestario, etc.

viernes, 9 de mayo de 2008

El Instituto de Estudios de Comunicación, ¿un "nexo" entre el Gobierno y la Facultad?

El Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Sociales manifestó, ante las críticas recibidas por el informe presentado a la presidenta de la Nación a propósito del tratamiento mediático del conflicto agrario, que sólo había "cumplido con su obligación". Pero lo que en su momento caracterizamos como un alineamiento del gobierno de la Facultad con el Poder Ejecutivo nacional no estaba errado, y los hechos sucedidos en los últimos días demostraron que nos quedamos cortos.

I
El 16 de abril se presentó el Instituto de Estudios sobre Comunicación (IEC), dependiente de la Jefatura de Gabinete, o sea de Alberto Fernández. Según se afirma en la página Web de la Secretaría de Medios de Comunicación, “el IEC tiene como objetivo estratégico la reflexión sobre los medios y, en ese sentido, organizará charlas debates en todo el país, editará publicaciones sobre la temática de medios e instrumentará investigaciones académicas. También, se convertirá en un espacio de reflexión teórico y práctico, transversal a todas las instituciones que componen el campo de la comunicación y pretende ser el articulador de la vasta y rica producción de nuestro país”. Pero lo que resulta más importante para nuestra Facultad y nuestra carrera, para el futuro de ambas y de la universidad pública en su conjunto, es que el Consejo Académico del IEC está conformado, entre otros, por Eduardo Aliverti, Martín Becerra, Alicia Entel, Guillermo Mastrini, Luis Alberto Quevedo y Damián Loretti. Integrantes, todos ellos, directos o indirectos, del oficialismo de la Facultad y la carrera de Comunicación durante los últimos períodos y el actual.
La creación del IEC sucede justo en un momento en que la universidad pública, y en particular nuestra Facultad, atraviesa una fuerte crisis –salarial, infraestructural, etc., presupuestaria, en definitiva- que tiene como principal responsable a un gobierno que prefiere “redistribuir” los recursos subsidiando empresas privadas, pagando la deuda externa y manteniendo el tipo de cambio alto para favorecer a la patria exportadora, en vez de destinarlo a la educación, la salud, la vivienda, etc.

II
Nuestra facultad está dividida en cuatro sedes de hecho -donde dar clases está más cerca de ser una odisea que una actividad pedagógica-, la concreción del edificio único está postergada quien sabe hasta cuando, la mayoría de los recursos para investigación son casi una burla, cientos de docentes trabajan gratis para sostener su funcionamiento, quienes han sido nombrados con salario aun espera por recibir su primera paga, el sueldo de quienes ya lo perciben está muy por debajo de la canasta familiar, y los docentes que se jubilan lo hacen sin movilidad, después de haber dedicado gran parte de su vida a la enseñanza y la investigación.
Mientras sucede todo esto y más, los sectores que gobiernan la Facultad y dirigen la carrera de Comunicación han decidido plegarse, para darle legitimidad desde la comunidad académica, a ese mismo gobierno que no incrementa el presupuesto universitario cuando dispone de los recursos para hacerlo-superávit fiscal y reservas-. El mismo gobierno que no tiene el menor pudor en destinar fondos para la creación y funcionamiento de un instituto que desarrollará las tareas que ya realiza, o debería realizar de contar con los recursos mínimos, la universidad pública. El mismo gobierno que hace todo, o no hace nada para impedirlo, que la universidad pública continúe cayéndose a pedazos, ahora dispone de los servicios académicos de quienes deberían ponerse al frente de las luchas que se están desarrollando para impedir la destrucción definitiva de la educación pública y/o su privatización.

III
En estas circunstancias, la creación del IEC parece perseguir otros fines, como evitar cualquier desvío progresista de quienes gobiernan Sociales. De no ser así, ¿podremos esperar que los sectores que conforman el Consejo Académico del IEC se pongan al frente del reclamo por mayor presupuesto para la universidad pública, para la UBA, para Sociales? ¿De salarios justos para quienes ya los perciben, y salario para quienes trabajan de manera gratuita? ¿De más recursos para que la producción de conocimiento sea destinada a resolver las problemáticas sociales? ¿Por condiciones edilicias que no pongan en riesgo la vida de trabajadores docentes, no docentes y estudiantes, como sucedió en la Universidad Nacional de Río Cuarto? Si no lo hicieron cuando sus vínculos con la administración Kirchner eran menos evidentes pero existían –la elección de Rubén Hallú, por nombrar sólo un caso-, ¿lo harán ahora que su relación es mucho más directa y sin tapujos? ¿O seguirán recurriendo al eufemismo de la emergencia presupuestaria para evitar todo compromiso directo con la defensa de la educación pública?

IV
Si el Consejo Directivo de Ciencias Sociales, si la Dirección de la Carrera de Comunicación, quieren continuar “cumpliendo con su obligación”, la defensa de la universidad pública entre ellas, tienen una gran oportunidad para hacerlo: Convocar y sumarse a la marcha que se realizará el viernes 16 de mayo al Ministerio de Educación de la Nación en reclamo por mayor presupuesto para la UBA, por la solución inmediata de todas las irregularidades que afectan a las unidades académicas e impiden su normal funcionamiento. De no ser así, el IEC habrá mostrado cuáles son sus verdaderos propósitos: ser el Nexo a través del cual el Consejo Directivo de la Facultad y la Junta de la Carrera de Comunicación legitimen un supuesto proceso de reforma de la Ley de Radiodifusión que no acabara con sus escandalosos niveles de concentración. Un proceso legitimador que es muy probable concluya con el paso de funcionarios de la gestión de Sociales a la gestión del gobierno en el terreno comunicacional, dejando en claro, al fin de cuentas, donde está, estuvo y estará cada uno en la defensa de la universidad pública.


PDU / Docentes y graduados de Comunicación
Por la Democratización Universitaria